Discapacidad

¿ Qué es la discapacidad ?

La concepción de la discapacidad ha experimentado un importante desarrollo, pasando de un pensamiento enfocado exclusivamente en los estados de salud a una mirada que distingue la cuestión biológica de la social. Actualmente se considera que la discapacidad es un concepto que no es estático ni permanente, sino que evoluciona.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, ratificada por Argentina en 2008, establece que “las personas con discapacidad incluyen a aquellas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás”.

La discapacidad en Argentina

Datos del censo 2010.

  • El 12,9% de la población argentina tiene alguna discapacidad, hablamos de 5.114.190 de personas

 

  • La mayor concentración está en el Noroeste. De la población de La Rioja el 17,1% tiene discapacidad. En Jujuy  el 16,3% y en Salta el 16,2%

 

  • De total de personas con discapacidad, la mayoría tiene discapacidad motora y visual

 

  • El 30% de las personas con discapacidad no tiene cobertura de salud

 

  • Del total de personas con discapacidad mayores a 10 años, el 6,5 % no sabe leer ni escribir

 

  • El 8% de las personas con discapacidad está en edad laboral (2.241.897)

 

  • El 55.4% de las personas con discapacidad en edad laboral no trabaja

Mitos

En 2013 el INADI publicó el documento “Derecho al Trabajo sin iscriminación. Hacia el paradigma de la igualdad de oportunidades”, donde describe algunos de los lugares comunes que refuerzan los prejuicios socialmente instalados en relación a las personas con discapacidad en el ámbito laboral. Compartimos los ejemplos con la intención de derribar los mitos y reforzar el hecho de que las personas con discapacidad pueden realizar tareas y actividades laborales acordes a sus competencias con compromiso y responsabilidad.

“Las personas con discapacidad tienen un bajo rendimiento laboral”.  

Las personas con discapacidad pueden desempeñar satisfactoriamente sus funciones si el proceso de búsqueda y selección fue adecuado en los términos de los requerimientos del puesto y características que tiene el/la trabajador/a.

“El lugar de trabajo no es accesible para las personas con discapacidad y la empresa no tiene suficientes recursos para invertir en reformas arquitectónicas”.   

Es importante destacar que no todas las personas con discapacidad necesitan que se adapte el entorno físico para poder acceder o desarrollar su trabajo y muchas veces no se requieren reformas mayores o costosas adaptaciones. Asimismo la empresa puede contar con una línea crediticia para financiar las obras en sus establecimientos de modo de suprimir barreras arquitectónicas (Ley 24.013, art. 88).

“Las personas con discapacidad tienen mayores niveles de ausentismo debido a que se enferman con mayor frecuencia”.   

No corresponde asimilar la discapacidad con la tendencia o propensión a enfermarse. Empíricamente no hay nada que demuestre este argumento.

“Las personas con discapacidad tienden a ser poco cumplidoras”.   

La experiencia indica que las personas con discapacidad desarrollan un alto compromiso con las tareas asignadas debido a la dificultad que les imprime el acceso a un puesto de trabajo.

Los roles en la inclusión laboral

Según el relevamiento realizado por Fundación Par en 2005 entre 114 empresas de todo el país, 84,2% opina que la integración laboral de personas con discapacidad en su firma es “posible”, en tanto que el 10,5% sostuvo lo contrario. El 45,6% de las empresas relevadas confirmó que había tomado alguna iniciativa para integrar a esta población, mientras que el 48,2% declaró que no había realizado ninguna acción en este sentido. Por otra parte, y de acuerdo con el mismo sondeo, en cuanto a las dificultades que más conciernen a los empresarios a la hora de emplear a una persona con discapacidad, el 21,9% respondió “las barreras edilicias”; el 23,7%, “la falta de capacidades y competencia de la persona”; el 17,5%, “la integración con sus pares” y el 10,5%, “los juicios por discriminación”. Para el 26,3% de los empresarios, la barrera más poderosa para la integración laboral de las personas con discapacidad son los prejuicios de la gente; para el 20,2%, la falta de información por parte de la sociedad, y para el 20,2%, “la discriminación”. En cuarto lugar (8,8%) se ubicó la barrera “concientización de las empresas”.

Desde el 2011 hasta la actualidad, En Buenas Manos logró posicionarse dentro del ámbito corporativo como el primer paso hacia la inclusión laboral de personas con discapacidad. Desde entonces, 130 empresas nos abrieron sus puertas incorporando nuestros servicios con el compromiso de generar un cambio. En este proceso todos los lugares son importantes: desde las compañías más chicas que logran instalar la temática dentro de la cultura organizacional y se aseguran que los proveedores que eligen sean socialmente responsables, hasta las empresas más grandes que se atreven a las nuevas formas de gestión donde prima la diversidad como norma. Mientras el Estado tiene la obligación de garantizar que los derechos de las personas con discapacidad no sean vulnerados, las organizaciones sociales somos responsables de llevar en alto la bandera de la inclusión y trabajar todos los días x una sociedad + inclusiva.